Add something new to Virb:

Virb

Are you sure you want to delete that?

or Cancel

 

Posted on Aug 8, 2008

De Remate

¿Y a usted qué le pone? Por muy inocentes que sean sus fantasías o prácticas sexuales, reconózcame que se refieren a cochinadas, a prácticas que, descontextualizadas, muy probablemente le repugnarán u ofenderán su sensibilidad cotidiana.

Pero, ¡qué ingobernables nos resultan las fantasías sexuales! Luego se podrán perpetrar o no, pero lo que nos pone, nos pone. Y la lógica, el raciocinio no pasa de ser una nota a pie de página que se han inventado los psicólogos, las normas sociales o la culpabilidad.

Chocante que un animal con tantos recursos como el ser humano, cúspide y dominador en tantos aspectos, se vea abocado a una disolución tal de sus logros civilizadores. Porque no hablamos de una cópula conducente a la reproducción y ya está; tampoco del cortejo por el cual el más dotado va a tener la posibilidad de transmitir sus genes. Hablamos de un infinito repertorio de conductas y fantasías tendentes a potenciar y desahogar nuestra libido (etimológicamente: deseo, apetito desordenado, sensualidad).

Lo que parece evidente es que las pulsiones sexuales nos acercan con la misma tensión al cielo como al infierno. Tanto su satisfacción como su insatisfacción. Y están tan arraigadas que es el primer modo de relación del ser humano según acaba de nacer: ese morrito ceñido al pezón nodriza, esas caricias, esos baños en agua tibia, los abrazos... Freud ya se ocupó de comunicarnos que el niño es un ser 'perverso polimorfo'; lo que no sé es cómo no lo ejecutaron, quizá porque consiguió aupar el psicoanális al estatus de 'ciencia'.

Aún hoy resulta perturbador en muchos ámbitos reconocer al niño como sujeto sexual (y como objeto aún más complicado). Se pasa de puntillas sobre el asunto, obviándolo generalmente, hasta que llega la adolescencia. Solamente cuando aparece la fiebre pensamos en la enfermedad. Pero para ese momento, la pubertad, las cartas ya están repartidas; ahora hay que jugarlas.

Oiga, a mí lo que me pone es follar gatos. A mí que me den una tunda y me humillen. Yo prefiero dar unas hostias. A mí mirar y el sexo furtivo. Soy gay pasivo. Soy hetero frustrado... Etcétera. Ahora se trata de administrar nuestros 'deseos'; nuestra pericia para jugar las cartas.

De todas las conductas reconocidas como antisociales, seguramente, las más difíciles de gestionar son las de índole sexual. Porque cómo sustraer al violador de aquella actividad que le procura satisfacción y alivio: podrán domeñarla pero no arrancarla; y permanecerá latiendo su pulsión, y una de esas noches en que uno ha dado tantas vueltas en la cama fantaseando desaforadamente, hielo y fuego,...

Pero la más ominosa de las tendencias sexuales, aquella cuya satisfacción más dolor crea en el entorno es la llamada 'pederastia'. Como a tantos, me escalofría pensar en las personas cuya pulsión sexual vaya encaminada por ahí. Entiendo el erotismo infantil, y mal hará quien lo niegue. Pero arrasar la vida de los niños, profanar su belleza por satisfacerse... ¿Cómo compadecerse de alguien esclavo de semejante abyección? Y, sin embargo, es humano; tortura pensarlo.

Vemos pues que ese motorcillo que ronrronea desde el principio los tiempos y nos impulsa por las carreteras de la vida, ese asunto grotesco, qué difícil es conducirlo y no padecer demasiados siniestros.

Loading comments...

Likes

Details

Viewed 77 times

© 2008 Rumbazul

virb.com/t/760744
tweet!

Flag this text post!

Flag this text post as:

or Cancel

 

Advertisement

Flag this profile!

Flag this profile as:

or Cancel